jueves, 27 de octubre de 2016

World of Final Fantasy es la Square Enix desmelenada


Mañana sale a la venta World of Final Fantasy, un videojuego similar a Dragon Quest Builders. En ambos, Square Enix se presenta como una desarrolladora que parece oportunista. Si no tocasemos ninguno de los dos juego podríamos pensar que solo quiere tener su propio Pokémon o su propio Minecraft, pero nada más lejos de la realidad. Square Enix solo se ha inspirado en dos fórmulas jugables de otros equipos para crear la suya propia. Esa supuesta copia es solo la cimentación de un edificio en el que la desarrolladora es la arquitecta.

World of Final Fantasy acepta con tanto divertido descaro que se inspira en Pokémon que le hace un guiño a Pikachu al principio del juego. Cuando jugamos al tutorial nos enfrentamos a un moguri pintado de amarillo, con orejas puntiagudas y con los mofletes pintados de rojo. Desde ese primer instante sabes que Square Enix no oculta en qué juego se ha fijado para fundamentar la construcción de este juego, y también que esto no va de copiar y pegar, sino de inspirarse para ofrecer algo divertido a cambio.

Adoro cuando una compañía sabe copiar bien, cuando me encuentro con juegos como Dying Light que parten de la absorción de ideas que han visto en otros juegos para construir su juego, porque si se hace bien se acaba añadiendo novedades a aquella, y todos ganamos. En el caso de World of Final Fantasy, a Pokémon se le dota de un relato muy Kingdom Hearts y una exploración que recuerda a los primeros Final Fantasy, y todo funciona muy bien.

El problema, sin embargo, que sucede cuando una desarrolladora toma la idea de otra para formular sus juegos es que coge un concepto que puede que ya haya evolucionado; me explico. World of Final Fantasy no toma las mecánicas y reglas de juego de Pokémon Sol y Luna, coge las de los anteriores. Tras jugar la demo del último título de Game Freaks descubrimos con gusto que ya no hay MO, que ahora nos subimos a un Tauros y arrasamos con rocas. En World of Final Fantasy, sin embargo, persisten esas habilidades que hay que activar en monstruos concretos para avanzar por el mundo de juego.

Eso quiere decir que también se mantiene un problema de los Pokémon originales: tener que llevar a uno o varios mirages cargados de dichas habilidades. Por fortuna, en esta ocasión las solemos usamos para llegar a lugares ocultos que esconden tesoros, no para avanzar. Algo es algo.

World of Final Fantasy, como Dragon Quest Builders, cuenta con otra virtud. Cuando Square Enix se dedica a desarrollar un Final Fantasy XV quiere acabar entregando un juego que sea trascendente, poderoso, y con vocación de ser recordado pasen los años que pasen, pero esa meta no se quiere con estos juegos, aquí solo se quiere experimentar y darnos un juego de rol ligero, sin miedo a equivocarse y con la única meta de dar una diversión superficial, y es al hacer esto por lo que más acierta y por lo que tanto he disfrutado ambos títulos, lo que os recomiendo hacer.

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