lunes, 26 de septiembre de 2016

Los eSports son la vida extra de los videojuegos competitivos



Que la competición forma parte del día a día en League of Legends ya lo sabemos todos. Riot Games ha sido una de las primeras compañías en ver ese filón y explotarlo de buena manera. No explotarlo en el sentido de forzarlo, sino que ha sabido llegar en el momento preciso y hacer lo que había que hacer. De esta empresa han aprendido otras, se han levantado clubes que se han iniciado en los deportes electrónicos a través del juego y muchos jóvenes se han marcado la meta de convertirse en jugadores profesionales. Esto es ya algo más que una moda pasajera, como lo tachan algunos. Y yo que me alegro.

Riot sigue a la cabeza de los eSports, pero, además, ahora ha decidido destinar parte de los ingresos de micropagos a financiar las competiciones y a los equipos profesionales. De esta forma, buscan facilitar la creación de nuevos clubes y la organización de nuevos eventos. Una decisión que es, por mi parte, muy aplaudida, y de la cual muchos otros deberían aprender.

Muchas compañías piensan – o parecen pensar – que para que un eSport funcione, sólo hay que crear un juego con carácter competitivo, que enganche y que se disfrute tanto jugando como desde el papel de espectador. Un error imperdonable, la verdad. No voy a señalar a nadie, pero ya sabemos quiénes son los que han creado juegos online con un gran potencial competitivo y, tras unas pocas actualizaciones, los han dejado de lado, sin preocuparse por mantenerlos al día y por darles la vida que merecen.

Apostar por los eSports es apostar por el futuro en la mayoría de juegos online competitivos
 
Para un juego free to play es complicado saber si algo puede salir rentable, por lo que muchos no se arriesgan. En cambio, Riot ya puede ir a lo seguro, pues, después de tanto tiempo – en octubre cumplirá siete años, para ser exactos – ha sabido encontrar su lugar y sabe cuál es el camino a seguir. Potenciar el lado competitivo de un juego es darle una mayor esperanza de vida. Cuanto más profesionalidad encontremos, mayor será el fenómeno que surge a su alrededor. Eventos, clubes, aficionados... Todo eso da vida al juego de alguna forma u otra, que, al final, es lo que cuenta.

Es cierto que Riot no está solo en esta aventura, que hay otras compañías, como Valve, que también han sabido reconocer la oportunidad cuando la han tenido cerca. Blizzard está arrancando ahora con Overwatch, y ya lo hizo, aunque a un ritmo más lento, con Heroes of the Storm. No obstante, no hay que olvidar que aunque el juego sea un 1vs1, también es un eSport. Me refiero a Hearthstone, por supuesto, que se encuentra ahora celebrando sus emocionantes campeonatos de verano antes del mundial.

Lo siento mucho por aquellos que dijeron que eso de los eSports no era más que una moda. Lo pueden ser algunos juegos. Por ejemplo, con la llegada del shooter de Blizzard, hay otros que han perdido jugadores, o que ya no son jugados diariamente por cierto número de usuarios. Pero eso no quita que el competitivo, y la afición sigan existiendo. Mucha gente no entiende que se puede disfrutar de un juego aunque no se esté jugando, y ahí está la gracia del deporte electrónico. Vemos a los profesionales, conocemos nuevas técnicas y estrategias a seguir, conocemos una forma diferente de jugar. Y eso nos hace tener ganas de jugar. ¿Cómo no iba a apoyar la compañía desarrolladora algo así?

Además, que hay que decirlo todo, en muchos juegos los equipos profesionales se quedan en bragas – una imagen un poco extraña – porque no hay dinero o el que hay es escaso. Que Rito elija financiar de alguna manera (o ayudar con la financiación) a los clubes es, también, un paso adelante. ¡Larga vida a los eSports! Que si no me quedo sin trabajo. 

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1 comentarios:

  1. Buen post, la verdad es que en vzla se juega mucho lol, pero la inmensa mayoria solo lo juega por socializar y diviertirse, no para lograr un objetivo de llegar a los e-sports...

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